Edadismo según la OMS

La edad es una de las primeras características que observamos en otras personas. El edadismo surge cuando la edad se utiliza para categorizar y dividir a las personas por atributos que ocasionan daño, desventaja o injusticia, y menoscaban la solidaridad intergeneracional.

El edadismo perjudica nuestra salud y bienestar y constituye un obstáculo importante para la formulación de políticas eficaces y la adopción de medidas relativas al envejecimiento saludable, tal como reconocieron los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud, y en el Decenio del Envejecimiento Saludable (2021-2030).

En respuesta a ello, se pidió a la OMS que pusiera en marcha con sus asociados una campaña mundial de lucha contra el edadismo, en la que se inscribe este informe.

Este informe, elaborado por la OMS, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y el Fondo de Población de las Naciones Unidas, está dirigido a los encargados de formular políticas, profesionales, investigadores, organismos de desarrollo y miembros del sector privado y la sociedad civil. Después de definir la naturaleza del edadismo, se resumen las mejores pruebas sobre la escala, los efectos y los determinantes del edadismo, y las estrategias más eficaces para reducirlo.

Concluye con tres recomendaciones de actuación basadas en pruebas científicas para crear un mundo para todas las edades.

¿Cómo afecta el edadismo a las personas adultas mayores?

La organización lo ha utilizado en campañas y estudios para resaltar cómo el edadismo afecta la salud física, mental y emocional de las personas mayores, limitando su participación plena en la sociedad y reduciendo su calidad de vida.

La OMS promueve la sensibilización sobre este problema para fomentar una sociedad más inclusiva e intergeneracional, en la que todas las personas, sin importar su edad, sean valoradas y respetadas.

Mitos y estereotipos que rodean a la persona adulta mayor

Los mitos, estereotipos y prejuicios sobre las personas adultas mayores son comunes en muchas sociedades y pueden tener un impacto negativo en su bienestar y en cómo son percibidos y tratados por los demás.

A continuación, se mencionan algunos de los más comunes:

Mito 1: todas las personas mayores están enfermas o debilitadas.

Realidad:

Si bien es cierto que algunas personas mayores pueden experimentar problemas de salud, muchas mantienen una buena salud y un alto nivel de independencia.

La vejez no es sinónimo de enfermedad.

Mito 2: Las personas mayores son incapaces de aprender cosas nuevas.

Realidad:

Las personas mayores pueden seguir aprendiendo y adaptándose a nuevos conocimientos y habilidades.

La plasticidad cerebral no desaparece con la edad, aunque el ritmo de aprendizaje puede variar.

Estereotipo: Las personas mayores son lentas y menos productivas

Realidad: 

La experiencia y la sabiduría acumulada a lo largo de los años pueden hacer que las personas mayores sean altamente eficientes y productivas en su trabajo, aunque puedan realizar algunas tareas a un ritmo diferente.

Estereotipo: Las personas mayores no se interesan en la tecnología

Realidad: 

Cada vez más personas mayores están adoptando y utilizando tecnología, como teléfonos inteligentes, redes sociales, y plataformas de aprendizaje en línea.

La tecnología puede mejorar su calidad de vida y su conexión con el mundo

Prejuicio: Las personas mayores son una carga para la sociedad

Realidad:

Muchas personas mayores siguen contribuyendo activamente a la sociedad, ya sea a través del trabajo, el voluntariado, o el cuidado de sus familias.

Además, su experiencia y conocimientos son valiosos para las generaciones más jóvenes.

Prejuicio: Las personas mayores son tercas y resistentes al cambio

Realidad: 

Las personas mayores, al igual que las personas de cualquier edad, pueden ser abiertas o resistentes al cambio según su personalidad, experiencias de vida y circunstancias individuales.

No es justo generalizar esta característica. 

Mito: La vejez es una etapa de tristeza y soledad

Realidad: 

Si bien algunas personas mayores pueden experimentar soledad, muchas disfrutan de una vida social activa, rodeadas de familia, amigos y comunidades que les brindan apoyo.

Estereotipo: Las personas mayores no tienen deseo ni interés en la sexualidad

Realidad:

La sexualidad y las relaciones románticas siguen siendo importantes para muchas personas mayores.

La sexualidad no desaparece con la edad, aunque puede cambiar con el tiempo.

Estos mitos y estereotipos pueden llevar a la discriminación y al trato injusto hacia las personas mayores, limitando sus oportunidades y afectando su autoestima. Es importante desafiar estas percepciones y promover una visión más inclusiva y realista de la vejez.

¿Sientes que has sido víctima de discriminación?

Los adultos mayores tienen derechos y no pueden ser discriminados sólo por su edad.

En cada país, existe una institución que vela porque se cumplan esos derechos.

¡Infórmate de cuál es en tu país!

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